Fig ~ Amate

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Ficus is one of my favorite tree genera. It is a huge genus, made up of over 800 species. They are commonly called figs. They can be trees, bushes, or climbers. Many of them are epiphytes, at least for a portion of their lives. They are native to tropical regions worldwide.

Fig trees have extensive root systems that form dramatic structures; they elegantly embrace rocks, walls, or other trees. They often start as epiphytes, growing in forks between branches of trees, extending their roots down along the boles, all the way to the ground. When they do this, they use the other trees for support, not sustenance. However, they can get so large and their roots can wound around other trees so tightly that they either crush or strangle their hosts.

Fig trees are also peculiar because of their fruits, called syconiums (see inset). Syconiums are actually fleshy stems with multiple flowers; they are both an inside-out flower and a hollow fruit. The figs we eat are syconiums – the fleshy insides are made up of the remains of tens or even thousands of flowers. Figs co-evolved with the fig wasps that pollinate them, one of the most fascinating examples of mutualism on Earth. (More on fig wasps some other day.)

The photograph shows a native Guatemalan Ficus wrapping its roots around a rock near Santiago Atitlán, by the shores of the lake.

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Ficus es uno de mis géneros de plantas favoritos. Es un género enorme, compuesto de más de ochocientas especies. Pueden ser árboles, arbustos o enredaderas. Muchos de los árboles son epífitos, por lo menos por parte de su vida. Son nativos de los trópicos alrededor del mundo. En Guatemala generalmente son conocidos como amates.

Los amates tienen un sistema de raíces extenso que puede tomar formas dramáticas, elegantemente creciendo alrededor de piedras, paredes u otros árboles. Los árboles muchas veces comienzan como epífitos: una semilla de amate germina en la bifurcación de un tronco, y poco a poco la planta extiende sus raíces hacia la tierra, abrazando al tronco de su árbol huésped. Al hacerlo, usan a los otros árboles de apoyo, no alimento. Sin embargo, pueden llegar a ser tan grandes y sus raíces pueden anclarse tan apretadamente en sus huéspedes que los ahorcan.

Los amates también son únicos por sus frutos, llamados siconos (ver foto). Técnicamente los siconos son tallos con flores. Son fascinantes: un sicono es una flor con sus partes de afuera adentro, y también es un fruto hueco. La higuera es una especie de Ficus, y los higos que comemos son siconos – su parte de adentro está compuesta de los restos de decenas o hasta miles de flores. Los amates coevolucionaron con las avispas que los polinizan, uno de los ejemplos más fascinantes de mutualismo en la Tierra. (Algún día escribiré más sobre esta relación.)

La foto muestra un amate nativo abrazando una roca en las cercanías de Santiago Atitlán, por las orillas del lago.

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About Challen Willemsen

Passionate about orchids and the Dharma, I'm a lover of this planet wandering through a garden. Intermittently I'm an ecologist, a graphic designer, an editor, a translator, a Spanish teacher, a writer, a gardener, a photographer, and occasionally a poet. Though I studied environmental science focused on ecology, in my heart I'm a botanist. También soy un amante de Guatemala, enamorado de sus bosques y sus epífitas.

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